Estas fotografías fueron realizadas con motivo de la publicación dedicada al Convento de Nuestra Señora de Consolación de las Mínimas de Triana, en Sevilla, como parte del trabajo fotográfico desarrollado para documentar su patrimonio y la vida de la comunidad religiosa.
Más allá de la arquitectura y de las obras de arte que conserva el convento, el reportaje quiso acercarse también a quienes mantienen vivo este espacio: las religiosas de la comunidad, retratadas en distintos momentos de su vida cotidiana.
Son imágenes realizadas desde el respeto y la discreción, buscando una fotografía serena y natural. Retratos y escenas en los espacios conventuales que hablan de silencio, recogimiento, oración y vida comunitaria, pero también de la dimensión humana de un lugar habitualmente alejado de la mirada exterior.
El conjunto forma parte del archivo fotográfico creado para el libro del convento y constituye, al mismo tiempo, un testimonio documental de la vida conventual contemporánea en Sevilla.





























