He digitalizado el cartel de la Semana Santa de Badajoz 2026, obra del pintor Pedro Castro Rojas.
La obra, encargada por la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Badajoz, se articula como una obra de intensa carga simbólica. La composición gira en torno a la advocación del Cristo del Amor, titular de la Hermandad de la Vera Cruz, y se construye sobre una idea central de la tradición cristiana: Cristo como fuente de vida.
La imagen del crucificado se alza sobre una fuente, convertida en eje de toda la escena. Desde ella brota el agua, símbolo de salvación y regeneración. A sus pies, la tierra aparece inicialmente seca, sin embargo, allí donde la sangre de Cristo entra en contacto con el suelo, la aridez comienza a desaparecer y el campo reverdece.
Flores blancas ascienden por el madero de la cruz y por la figura de Cristo, reforzando la idea de vida nueva y pureza restaurada. La sangre marca un tránsito visual que conduce de la sequedad al vergel. Este recorrido simbólico constituye el hilo conductor del cartel y remite al núcleo del mensaje cristiano: la cruz como lugar donde la muerte es vencida y se inaugura una esperanza nueva.
La escena se completa con la presencia de tres palomas blancas, figuras tradicionalmente asociadas a la paz y a la acción del Espíritu Santo, y, como fondo, el cartel incorpora un paisaje reconocible de Badajoz, visto desde la margen derecha del Guadiana. Se distinguen el Puente de Palmas y el perfil de la Alcazaba, elementos patrimoniales que enlazan el mensaje de la Pasión con la identidad histórica y urbana de la ciudad.
La elección del Cristo del Amor adquiere un significado añadido al estar vinculada a la Hermandad de la Vera Cruz, refundada en el siglo XXI pero heredera de corporaciones antiguas, un reflejo de la unión entre tradición y renovación que atraviesa también el discurso simbólico del cartel.
La trayectoria artística de Pedro Castro Rojas muestra una evolución desde un realismo casi fotográfico hacia un naturalismo expresivo, caracterizado por el cuidado de las texturas, la riqueza de matices y una notable intensidad emocional, rasgos que han convertido su lenguaje plástico en una de las firmas más singulares del cartelismo devocional contemporáneo.
Con esta creación, el autor ofrece una imagen «de intensa carga devocional y simbólica», que anuncia la Semana Santa de Badajoz como una celebración donde fe, historia y ciudad confluyen en un mismo horizonte.
