La obra, titulada “Sangre y agua, el nacimiento”, es un óleo sobre lienzo de 92 por 65 centímetros que toma como base el pasaje evangélico de San Juan en el que se relata la lanzada en el costado de Cristo, de donde brotan sangre y agua. El autor concibe el cartel como un relato simbólico y teológico que interpreta ese momento como el nacimiento de la Iglesia, representada en la Catedral de Jaén, de la que emergen las hermandades y el inicio de un nuevo desfile procesional.
